martes, 16 de agosto de 2011

LOS GIRASOLES CIEGOS (Alberto Mendez)



Sin que suene (aunque suena) a topicazo, la pieza literaria supera con creces a la filmográfica (si bien es cierto que vi la primera antes que leí la segunda).

De forma anecdótica, el autor, practicamente desconocido murió a los once meses de publicada la obra.

Cuatro cuentos, cuatro deleites.

Recrea cuatro historias de la guerra civil. Historias de vencidos; puntuales, cercadas en lo mínimo, pero al tiempo universales en cuanto que hablan del sufrimiento, de la crueldad y de lo peor del hombre.

Los cuatro cuentos huyen de cualquier tópico clásico de las historias de la guerra civil y desde lo perplejo de la trama cincelan personajes a los que la guerra sutúa al borde mismo del abismo de su personalidad.

La primera nos habla de un curioso rendido. Un soldado del ejercito nacional que decide rendirse a los rojos justo cuando éstos están a punto de perder Madrid.

La segunda es la historia de un huido que sobrevive en las montañas.

La tercera la de un preso rojo que consigue evitar la pena de muerte por haber conocido al hijo del comandante que preside el jurado que lo ha de condenar a muerte.

Y la cuarta y última, que da título a la obra, narra la historia de un hombre de letras, antiguo militante de ideas socialistas que vive escondido en un armario de su casa de Madrid.

La técnica narrativa es brillante, una prosa dura, reseca, árida, que además va cambiando los enfoques narrativos, en ocasiones el narrador omniscente, en otras la primera persona narradora, en otras se usa la fórmula epistolar.....

Literatura de la que ya no se hace, de la que se echa en falta, y que a la postre, supone huir del bestsellerismo a la busqueda del libro único, pues en definitiva, y se diga lo que se diga, los grandes creadores tienen una, como mucho dos piezas mágicas.

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